¿heteronomia fiscal?, ¿autarquía teocrática?

El pillaje fiscal se impone.

Someros efectos del acuerdo de financiación PSOE -CIU

 

 

Es menester darle al coco y esquivar con virtud confuciana, kelseniana y musgraviana los carámbanos desprendidos por el conjuro de esta IIIª glaciación política, jurídica y económica española cuando el peso de la realidad caiga sobre nosotros con todo el peso del fracaso político de la primera generación pura de políticos profesionales. El deshielo acabará dando lugar al "keynesianismo séptico" que nos inundará la despensa y la moral pretendiendo planificar centralizadamente hasta el consumo de butifarra.

En vereda ...

 

Preliminar.

Tras la alucinación de masas provocada por el Estatut, auténtico ejercicio de druidismo psicotrópico sobre los conceptos nación, institución y administración pública y sus comas hepáticos y poemarios, el trinque fiscal y presupuestario se impone en términos políticos a cualquier otra motivación estructural o criterio científico de determinación de los ámbitos de responsabilidad de las Administraciones territoriales. La demagogia falsamente técnica de las "balanzas fiscales" no ha conseguido imponerse, pero "el más de lo mismo" mediante la cesión de impuestos, sistema vigente desde 1981, no podrá solventar por mucho tiempo la bestia insaciable de la demagogia económica del nacionalismo hasta el punto que el fifty-fifty que nos presenta el Sr. Solbes producirá las mismas o peores distorsiones que el sistema Montoro, con la salvedad que las barbaridades económicas que realicen en Catalaña a la sombra de su Estatuto acabarán siendo asumidas por el conjunto del sistema financiero y tributario español. Y es que podemos atender a la recaudación última que recaudada por tal o cual cómputo o regla de territorialización que no acaba en un Presupuesto de una entidad pública radicada en Cataluña, y llamarlo "déficit fiscal", o "memez integral", pero a efectos económicos debemos atender también a la balanza de ingresos y pagos a la Seguridad Social y compromisos de pago de pensiones, a la balanza comercial, a la balanza financiera y de inversiones del sector privado, a la balanza de los costes de la educación, de sanidad, universidades y atención social, y sobre todo y ante todo a la Deuda pública, o en nivel de participación o beneficio de los fondos europeos, de cohesión, feogas etc. ¿Qué hay de estas "balanzas" en los mundos de Solbes y de Castells?. ¿Existe la economia más allá del Presupuesto para estos tipos?, ¿son capaces de generar empleo y productividad sin tirar del gasto público?, ¿creen en las decisiones de los consumidores y empresarios o simplemente creen en la ignorancia del votante?.

En fin, aquí no hay criterio cientifico que valga, el pillaje fiscal se impone y la demagogia es, en la política catalana, la ciencia madre de su autarquía casi teocrática.  La financiación autonómica pretende ser al efecto una obra mítica tan sublime que acabe por garantizar la paz estamental tal que Stonehenge hizo entre los intereses confrontados de agricultores y ganaderos, adoradores del sol, y cazadores y recolectores, adoradores de la luna. Eso es meterse en un jardín y lo demás son tonterías.
 

Título I.

Podemos decirle al Mundo entero que la Administración General del Estado español, o el residuo institucional superviviente, desiste de ejercer sus funciones constitucionales; huye de arbitrar un equilibrio de la posición jurídico-administrativa entre las autonomías en el ordenamiento, y de atender sincrónicamente a su voz y necesidades en foros multilaterales; renuncia la armonía institucional interautonómica en términos de competencia y financiación, y acepta un modelo financiero y económico heteronómico que rompe o desgaja un agente público de la LOFCA, o crea todo este sistema a su talla y lo enmienda desde un Estatuto introduciendo criterios encubiertos de bilateralidad. Se niega a fijar una lógica unitaria en los procesos de descentralización que principien la instrumentalidad y equidad de los recursos de semejantes entidades, y concede privilegios políticos pagaderos por el contribuyente a las facciones territoriales (ese impuesto llamado deuda histórica, o aquel otro del pillaje presupuestario por el enanismo parlamentario) ... que tratará de imponer con el rodillo nacionalista su modelo de supremacía política, inspirado en el particularismo y el privilegio político, mientras desiste de consolidar sus funciones y responsabilidades constitucionales como AGE sobre políticas sociales o sobre el capital humano, o haciéndolo profundiza más aún en sus fallas (educación, justicia, extranjería, sanidad, migraciones, asuntos sociales, trabajo ...) incluso desiste de la protección jurídica del ciudadano y de guarnecer las libertades, verbigracia: ante la persecución del castellano, ante la censura y represión a medios de comunicación, ante la invasión pública en la libertad religiosa o ante la protección y encubrimiento del terrorismo, ante el abuso de posición dominante de grupos mediáticos públicos y privados que encarecen las cargas financieras públicas y de competidores, y agravan la indefensión informativa, ideológica y política de minorías y de las mayorías minoritarias ... no sería tan grave si todo esto no se hiciera directamente desde el Gobierno; el Gobierno de Rodriguez Zapatero, a su vez, deshilacha la economía con reformas fiscales gravosas, teledirigiendo el ahorro de las familias, gravando retroactivamente ganancias patrimoniales, generando desconfianza exterior y desinversiones, incrementando precios industriales, cancelando inversiones en infraestructura, alterando los mercardos energéticos, evitando programas nucleares, estigmatizando OPA´s extranjeras, rehuyendo reformas económicas apremiantes como introducir la reforma del mercado de trabajo y de la Seguridad Social, lograr cierta desregulación en sectores no competitivos, pagar la ley de dependencia, establecer el gasóleo profesional, introducir un IVA/ITPO inmobiliario finalista, modificar procesalmente los arrendamientos urbanos y aprobar un estatuto fiscal sobre la vivienda habitual, exclusiva y permanente, introducir el cheque escolar, becas al mérito y productos financieros de ahorro educativos, financiar a los municipios, bajar el impuesto de sociedades ...

 

El PRISOE simplemente hipoteca el Estado por estrategia partidista, pretende la cronificación de la servidumbre psicológica y económica sobre las masas aturdidas y confusas, acudiendo raudo al graznido tributario del nacionalismo, método que refuerza sus privilegios estamentales, destruyendo la unidad de mercado y dejando la economía española sin otra política económica que el pillaje de la autarquía nacionalista, consolidada en aunténtico fascismo estamental o gobierno de una minoría privilegiada. Acogiéndose a un grandilocuente y falsamente bautizado como "federalismo fiscal", como ha sido llamado y adoptado por la prensa del Movimiento enferma de hiperlegitimación y sosteniendo su supremacía política, suplantando a su socio por otro, desviste a uno santo para vestir a otro, ejecuta una vil farsa táctica para no perder votos librándose del lastre de la Esquerra, y ganar tiempo mientras se hipoteca desertando de ejercer cualquier cosa que pueda llamarse Gobierno de la Administración General del Estado. Vuelven al status quo original con el patriciado de arrebatacapas del nacionalismo más corrupto todavía: CIU. El hambre y las ganas de comer.

 

Título II.

            La extensión del críptico sistema de financiación pactado bilateral y políticamente con la oposición política del Parlamento de Cataluña a todas las CCAA de régimen común o insertas en la LOFCA implica - simplemente analizando los tramos tributarios comprometidos y las transferencias, presuntamente afectas y no compensatorias, atadas al PIB- que la Administración General del Estado renuncia al músculo financiero bastante en Presupuestos Generales del Estado para seguir siendo Estado, y se convierte en una entidad que:

            - no tendrá margen ni capacidad de incrementación o adaptación presupuestaria para hacer políticas fiscales ni sociales ni económicas ni de inversión sólidas; tendrá dificultades para financiar sus propios servicios, y ello implicará emisión de deuda más pesada y más cara, déficit presupuestario y subidas de impuestos para su sostenibilidad financiera, a la par que una nueva sustracción bestial de funcionariado generando ineficiencia y estancamiento de la actividad burocrática;

            - la AGE y el Congreso quedan como simple autoridad de ingresos controlando, con sólo el 33% (aprox)  de los gastos públicos, la práctica totalidad de la presión fiscal; ello llevará aparejada la lógica presión política de las Autonomías para asumir responsabilidades en la fijación tributaria perdiendo las Cortes más flexibilidad activa sobre el sistema fiscal ya que: ante una asignación de gasto distinta, una regulación distinta, unos precios distintos y ciclos políticos y demandas sociales distintas, implicarán que la política fiscal o tributaria única lastre más la equidad en un sistema con nula capacidad de redistribución presupuestaria o capacidad centralizada de asignación equitativa. Por ello se generarán distorsiones en la competencia ya que las expresiones de equivalencia impositiva no llevarán aparejada una equivalencia en la calidad de los servicios prestados, ni en precios, ni inflación, ni la redistribución interpersonal de la renta sea eficiente, situación que el fondo de suficiencia no remediará en términos fiscales o tributarios, eso sin contar con los márgenes de corresponsabidad fiscal.

            - el Tesoro, y los PPGGE, estarán hipotecados por la Deuda Pública que deberá colocar con más riesgo - asimismo se estimará un crecimiento del déficit público, con la consiguiente subida del interbancario y crecimiento escalonado de tipos de interés en la eurozona como se prevé - deberá  subirse entonces la presión fiscal efectiva para financiar sus servicios y garantizar los artículos 40, 131 y 158.2 de la Constitución sin apoyo de la UE finalizado el periodo en 2013 para no lastrar más todavía el presupuesto con el incremento del coste de la deuda, ya que con el fondo de suficiencia reventará allá por 2014 si los tipos han repuntado como lo harán. Otra crisis petrolera en un marco monetario con unos tipos altos, el déficit de balanza comercial presente y con esta presión fiscal/política económica presupuestaria que ataca a la inflación,  dejaría a España con tasas crecientes de paro, inflación desaforada y con fuertes tensiones sociales en pensionistas, inmigrantes, parados, agricultores, transportistas, jóvenes no titulados o recién titulados ... y sectores desprotegidos en términos de competencia y capacidad de provisión competitiva de bienes y servicios

            - los ingresos de las entidades locales serán difícilmente mejorados y los procesos de implicación administrativa de las entidades locales quedará a expensas de las autonomías; la autonomía política y financiera local pierde expectativas, tal vez por décadas, a salvo se incremente aquí presión fiscal sobre tasas e impuestos reales; serán orillados los intereses técnicos y financieros de los Municipios en el desarrollo del modelo de Estado de forma clamorosa e incontestable, a la par que los Municipios serán objeto de presión política desde los grandes partidos, así la posibilidad de que se dignifique la democracia y costes municipales será nula y la autonomia local será la propia de la hierocracia facciosa que lo gobierne; resultado: más corrupción e indefensión, impunidad y favoritismos.

            - ni Congreso ni Mineco ni las CCAA, ni nadie, tendrá margen regulatorio para equilibrar la asignación de gasto público autonómico a criterios de equidad, suficiencia y equivalencia en sus presupuestos por materias, en subvenciones, retribuciones o expansión del gasto en funcionariado de todas las CCAA, etc etc; la autonomía financiera devendrá en un monstruo incontrolable en términos de crecimiento del gasto público e instaurará un monopsonio (casi comprador único, agente con mayor potencia económica con capacidad para imponerse en el mercado de trabajo y de los factores); ello será agravado por colgajos de la propuesta original del Estatuto salido del Parlamento de Cataluña que establece:

                           A. Un control político de las Cajas de Ahorro. La Generalitat pretende reservarse el derecho a la aplicación de los fondos excedentarios y sociales de las Cajas de ahorro, además de su regulación. En puridad ello implica tratar tales entidades como patrimonio de la Generalitat, por ende, de los políticos de Cataluña, y anular totalmente la capacidad del Estado de incidir en su regulación, e impidiendo a los impositores velar por los principios fundacionales y por su propia política de fidelización, así como la restricción objetiva de obra social de las Cajas catalanas fuera del marco territorial de Cataluña si así lo deciden sus órganos representativos.

                                 B. Marco laboral particular de Cataluña, hecho que alcanza tanto a las profesiones tituladas por la usurpación de las concretas competencias de acreditación y reconocimiento y convalidación de títulos, como a la definición de un marco de extranjería particular de Cataluña motivado por la potestad para el establecimiento de cupos de contigentes y la emisión de los permisos de trabajo y de empresa. A su vez no hay que dejar de mencionar una Inspección de Trabajo propia en manos de la Generalitat que agravará más si cabe los privilegios y presiones al empresariado no alineado, derivando el esquema laboral catalán en un modelo inédito en la Europa comunitaria que pretende la cogestión de empresas privadas, agravando el intervencionismo sobre el sector privado, la presión fiscal, las trabas regulatorias y las fronteras burocráticas al empresariado.

                            C. El engendro inflacionario y marxista de la "renta garantizada de ciudadania", que bien podría llamarse pan y circo para la plebe. Un arbitrio pura y esencialmente demagógico que implicará el agravamiento del escancamiento de la provisión de capital humano o capital trabajo, que se verá agravado por: 1) educación de mala calidad que va en contra de las principales y más básicas cautelas pedagógicas. 2). trabas regulatorias en las relaciones laborales. 3). excesiva oferta de trabajo en el funcionariado. 4) atracción de inmigrantes y aprovechados a Cataluña por miles en busca del maná de la Generalitat, maná que pronto se quedará escaso dado el repunte lógico de la inflación si se aplica semejante medida.

         * A largo plazo todos estos factores derivarán de forma objetiva en: 1. Miedo a la globalización y tendencia proteccionista. 2. Demagogia economicista de corte intervencionista. 3. Ataduras y coacciones contra las deslocalizaciones e inversiones y atenazamiento de la flexibilidad laboral por extenderse tales temores a la globalización a la órbita sindical. 3. Ilusión politicista de que el gasto público y la teledirección política del sector privado sacará a la economia catalana del estancamiento. 4. Pérdida de factores de dinamización o cuanto menos de su incidencia.

            - la eficiencia recaudatoria e inspectora de la AEAT quedará seriamente dañada sin remedio y su dinámica será decadente hasta desaparecer; el mejor y más eficiente servicio de la AGE se hipoteca a Agencias pensadas por el fascismo estamental para cubrir fiscalmente a sus clientelas: la pérdida de cohesión y orden en la obtención y gestión de datos, la filtraciones y discrecionalidades y las preferencias sociales del nacionalismo se expresan en la voluntad de tener antes una Agencia tributaria que un sistema fiscal, surrealista pretensión que trasluce la voluntad de que ciertos contribuyentes puedan ser beneficiados por su proximidad a la facción gobernante. Eso es lo que quieren los políticos catalanes: destruir lo eficiente que no pueden controlar para asegurarse un margen de ineficiencia en su periferia medral y prevalida.

 

Por último, las cifras:

Primero: impuestos cedidos: el acuerdo con entre PSOE e CIU significa que cerca 21.000 millones de euros más de recaudación para Cataluña respecto de IRPF, IVA e IIEE. Esas transferencias se pueden pagar directamente o cargarlas al Fondo de Suficiencia, que en 2005 alcanzaba un total de 26.941 millones de euros. Cataluña sola se comerá pues el Fondo de Suficiencia en los términos en los que esta previsto.

Segundo: A la Comunidad Autñónoma de Cataluña se le garantiza que la inversión pública desde Presupuestos Generales del Estado será equivalente al peso económico de Cataluña en el PIB de España (el 18’5% del PIB), lo cual implica a la par que una formula harto confusa y tramposa, una destrucción total de la política de infraestructuras o de inversión nacional; con esta fórmula el Presupuesto General del Estado quedará divido en 19 piezas afecta al PIB para inversiones reales.

Tercero: a Cataluña se le reconoce una "deuda histórica" de alrededor de 3.000 millones de euros, que se concretarán en inversiones durante los próximos siete años; cabe mencionar aquí que el volumen financiero que recibirá España de la Unión Europea en estos siete años es de 6500 millones, ergo más del 40% de los ingresos recibidos por España serán - en caso de conceder en la LOFCA a que todas las Comunidades Autónomas de régimen común un régimen igual al catalán - Cataluña se llevará más del 40% de los ingresos adicionales del Estado, cuando sólo representa el 18,5% de la economia española, a la par que es una de la regiones más "ricas" y con menos razones para realizar transferencias compensatorias desde las relaciones financieras comunitarias.

 

Título III.

Así debe saberse que convertida la Autonomía en la entidad monopsónica sobre el gasto público, estas serán las verdades económicas de su tenor político, principadas en la máxima empírica que reza que si a un político le das X€ se gastará X+1. Habrá pues más gasto público y más deuda pública autonómica cara y mal colocada (cajas y demás) en las CCAA más modestas. Más distorsiones en la presión/asignación fiscal.  Cuanto más dinero más poderoso, más hegemónico y más difícil de fiscalizar y de someter a la legalidad resulta el poder político. Cuánto más poderoso más poderosa se vuelve su periferia gremial, y a su vera aquéllos con capacidad para comprometer o ser comprometidos: el sector financiero, los caciques mediáticos y los sectores tomados por la corrupción transversalizada o aceptada por las distintas castas estamentales. El poder ejecutivo estará más concentrado y tendrá márgenes más amplios de discrecionalidad política y financiera, así como de impunidad; la intromisión y territorialización gestora del Poder Judicial, la evasión de los órganos constitucionales o del poder de garantía de constitucionalidad y la ausencia de políticas legislativas y económicas conjuntas hará que la gestión financiera de las Comunidades Autónomas sea un coto cerrado económicamente que tendrá la necesidad de devenir Estado fiscal y crear una política económica y una legalidad financiera y tributaria unitaria: y es que al largo plazo las diferencias se agravarán y tanto Comunidad como Estado se harán inviables financiera y tributariamente, una gastando y la otra decidiendo cuánto se gasta pero no cómo, ello arreciará los conflictos al corto plazo; ese proceso se acelerará en las Comunidades "ricas", que pasarán primero por hacer dentro de los márgenes de corresponsabilidad fiscal una presión financiera de origen principalmente populista y electoralista.

A su vez más gasto presupuestado y más servicios implica una expansión de los costes del funcionariado. Y por último, más peso político-financiero en las Comunidades Autónomas llevará a una relativización de los intereses del conjunto nacional desde las estructuras partidistas que ambicionen controlar éstas.

 

Título IV.

            - Se gobernará generando asignaciones desiguales de gasto en 17 "conventos físicos" en políticas sociales, políticas que entroncan con las políticas de capital humano [únicos medios de autodefensa en un mundo globalizado para mejorar la provisión de capital trabajo especializado, ampliar horizontes comerciales, profesionales e incrementar productividad, proteger al desprotegido por el mercado ...]. Educación, justicia, sanidad, trabajo ... tendrán niveles de provisión y asignación distintas y tanto o más deficitarias que ahora, amén de las distintas autoridades legislativas y fiscalizadoras. Ello implicará pérdida de posiciones competitivas dentro de la Unión Europea, agravadas por el déficit de balanza de pagos y la sucesiva pérdida de PIB por la reducción de apoyo financiero desde Bruselas, la inflación más alta a la tasa media europea, los costes encubiertos provocados por el incremento y envejecimiento de la población que se reflejan en la insuficiente oferta interna y productividad y en la dependencia del fondo de suficiencia en educación y sanidad, añadiendo el negro horizonte de la inmigración y de las desigualdades sociales en un mercado de trabajo que abusa de generar empleo barato, temporal y en sectores propios del crecimiento en economias en vías de desarrollo, sin capacidad de la oferta interna para proveer bienes de equipo, tecnología competitiva e I+D+ i, y sin política de extranjería sostenible que ataca a la flexibilidad en la especialización, con las familias hipotecadas hasta las cejas y la demanda disparada por tal efecto. Si ello se paga con paro, sufrirán las pensiones y reventará el mercado hipotecario e inmobiliario: resultado: familias pagando, con dinero que no tienen, bienes a 3 que valen 2, con el consiguiente retorno de capital inmobiliario a estratos de alta capacidad adquisitiva.

Ocurrirá, además de más inflación en las CCAA más dinámicas provocada por el incremento del gasto público que por razón de la naturaleza de los tributos cedidos aquellas comunidades de contribuyentes domiciliados con más renta y consumo:

    a. financiarán mejor sus servicios y discrecionalidades.

    b. dispondrán de mejor margen competitivo fiscal para bajar IP, ISD, IRPF y otros tributos cedidos con corresponsabilidad legislativa, asumiendo el coste con facilidad por efectos meros de la solvencia financiera y no dentro de políticas armónicas sobre precios o medidas económicas concertadas y neutras en la unidad de mercado buscando la redistribución personal y la asignación equitativa; las Comunidades "ricas" podrán hacer populismo fiscal, con mayor intensidad que ahora, y las pobres gravar más al contribuyente para alcanzar una equivalencia (aquí perderán fundamentalmente las zonas con alta dispersión geográfica y mucho territorio: Castillas, Extremadura, Aragón, Galicia y Andalucia).

    c. Las que tengan un sector privado más dinámico (PIB) se verán beneficiadas con más inversiones de Presupuestos por razón del PIB, pero este dinamismo económico se verá lastrado por la entidad pública monopsónica que: 1) carecerá de margen de corresponsabilidad en sociedades, 2) encerrará la expansión del sector privado. Por ende, mediterráneo y Madrid se verán beneficiados, mientras que Galicia, Aragón, cantábrico, las mesetas y el sur se verán perjudicados; en estas últimas áreas créditos, deuda y déficit, subidas de impuestos y estrecheces presupuestarias se verán en aumento agravadas y con ello sus necesidades financieras a la par que sus ingresos no se incrementarán; estas CCAA no podrán sacrificar ingresos en corresponsabilidad fiscal para ser más competitivas, ciertos servicios o niveles de asignación estarán por encima de la capacidad de financiación real por razón del esfuerzo fiscal, produciéndose fugas de flujo financiero y soportando todos los contribuyentes una presión adicional para financiar la ineficiencia económica de estas CCAA que además perderán riqueza al medio plazo, aún aumenten su recaudación al corto plazo.  Esto se verá agravado por:

            1º. El crecimiento de los precios industriales: crecimiento del precio del crudo, de precios en mercados tarifados y monopolios y sectores regulados en manos de clientelas o mercantiles semipúblicas (ejemplo Montilla y sus amigos) atrofiarán incluso las economias más solventes y con más competencia, y lastrarán más todavía las modestas.

            2º. Baja capitalización en los territorios donde infraestructuras, servicios y políticas sociales estén peor financiados, y desplazamiento por competitividad fiscal de empresas, personas físicas e inversión extranjera, empeorando más si cabe la balanza por cuenta corriente de CCAA de interior y amortiguando el crecimiento y la oferta interna en estos territorios, a pesar del fondo de suficiencia o compensación interterritorial que pudiera arbitrarse que pesará sobre las clases medias de los territorios más potentes, colectivos que estarán subjetivamente lastrados por la presión fiscal, a su vez pueden estar peor gravados que clases medias de territorios receptores de ingresos no generados en su área autonómica por el efecto del diferencial de precios de su Comunidad.

            3º. Estancamiento cultural de colectivos en Meditérraneo; la movilidad quedará parcialmente restringida por trabas socio-civiles que tienden a agravarse (lengua, educación, trabajo, funcionariado ...) entre nacionales, pero las condiciones económicas atraerán más trabajadores con cierta flexibilidad en la radicación como extranjeros con facilidad para votar con los pies. Por ello la provisión del mercado/oferta de trabajo o empleo será menos competitiva en el sector público y se sobredimensionará en ciertos sectores privados, a ello habrá que sumarle otros dos factores: la fuga de trabajadores locales al sector público y la inflación por el incremento del gasto público lastrarán la competitividad de la economías más dinámicas y donde mejor financiadas estén sus instituciones, que tendrán más funcionarios y peor provisión de trabajadores especializados compatibles con el sector privado. Resultado: pérdida de eficiencia en la provisión de trabajo y pérdida de calidad media capital humano y de capacidad adquisitiva de salarios y pensiones, agravada por la analfabetización acelerada que el sistema educativo y el nacionalismo producen. La inmigración desplazará la demanda agregada pesando sobre la inflación y el gasto público, castigando con crecimiento de la presión fiscal de acuerdo a tipos, y reduciendose el peso real en los sectores y en parámetros de competitividad del ejército industrial de reserva. En el mediterráneo habrá una espiral inflacionaría que recaerá sobre la pérdida de competitividad del turismo, la deslocalización y agravamiento de las tensiones económicas internas.

           4º. Estancamiento de horizontes comerciales y empresariales, que manifestándose entre los consumidores en nacionalismos económicos,  en las empresas pesará sobre distintas regulaciones y barreras estratégicas encubiertas o psicológicas de tipo político o particularista, agravándose el caldo de cultivo del negocio privado a la sombra de la política autonómica, y la política autonómica tendente a privilegiar la mercantil oriunda, próxima o de clientela. Aquí la sobredimensión financiera y regulatoria de las CCAA generará competitividad subvencional: con un ISS idénticos en todo el territorio, las castas políticas de las autonomías buscarán en regulaciones y subvenciones la competitividad de sus industrias generando desigualdades.

            5º. Al largo plazo se dará una obsolencia de las redes de infraestructura estatal devenida por la pérdida de inversión en infraestructuras estatales: ello implicará, especialmente en el interior del país: 1. más gasto energético sobre los consumidores, 2. menor productividad del sector agrícola y del transporte al no poder asumir el Gobierno los compromisos de infraestructuras, y la consiguiente repercusión en precios; 3. la pérdida de maniobrabilidad financiera en capital fijo, infraestructura y redes aeroportuarias, ferroviarias, hidráulicas, energéticas y portuarias se traducirá en pérdida de competitividad de exportaciones, precios alimentarios, turismo, oferta interna y en la internacionalización de sectores clave: la atrofia de la infraestructura que vertebra la unidad de mercado y la pérdida de más margen en la balanza por cuenta corriente serán un hecho al desplomarse nuevamente los hidrocarburos tarde o temprano.

 

 

Nota jurídica.

Desde un Estatuto de Autonomía no se pueden condicionar ni los presupuestos generales del Estado 134CE, ni el sistema fiscal del Estado 31/133CE. Una Comunidad por medio de su Estatuto no puede pretender que jurídicamente se condicione la actividad financiera del Estado a su gusto, aún el Estatuto sea norma orgánica. La reserva material de ley contenida en el artículo 157.3 de la Constitución lo impide, y es que no son los Estatutos los que deben desarrollar la previsión del mismo artículo 157 de la Constitución (nada dice de financiación el artículo 147CE), sino la LOFCA y las leyes del Estado 133,2CE; es más, de entrar en vigor un Estatuto con previsiones más favorables a las establecidas en la LOFCA, seguiría siendo de aplicación la LOFCA aún fuera ley anterior ésta última; de no ser así, España como Nación económica deja de existir, y la Constitución económica española se convertiría en papel mojado. Por ello sería inconstitucional la cláusula de un Estatuto que estableciera: 

 

-  Que un porcentaje de las inversiones del Estado se realizarán en una Comunidad Autónoma por el módulo que sea; ello sería equivalente a que los Presupuestos generales del Estado no pueden aplicar sus fondos a las inversiones o programas que soberanamente decidan allí donde decidan, y que deben invertir o gastar el dinero allí donde le digan los Estatutos de Autonomía. Eso es una tipología confederalista al acabar de un plumazo con la capacidad decisoria del Estado sobre la aplicación del gasto público, y por ende con la soberanía financiera de las Cortes Generales tanto respecto del cuándo invertir, como respecto del cuánto, del cómo y del por qué se invierte. No sería tal arbitrio una “participación en los ingresos del Estado” (157.1ª in fine), sino una “condición a la aplicación de gasto del Estado” (fórmula o instrumento que sólo cabría en la Ley General Presupuestaria, pero nunca en un Estatuto de Autonomía y ni tan siquiera en la LOFCA: estaría por tanto sólo justificado en el ejercicio de la potestad exclusiva del Estado de Hacienda general y deuda del estado, que no dentro de la financiación autonómica.

-          -       Que esa Comunidad Autónoma nunca recibirá menos fondos que la media por habitante del conjunto de las Comunidades Autónomas, o que los índices o estadísticas de renta per cápita (o cualquier otro) de una Comunidad son relevantes a efectos hacendísticos y pesan sobre los Presupuestos Generales del Estado a la hora de realizar asignaciones o pesan sobre las Cortes Generales a la hora de aprobar un sistema de financiación autonómica. Ello implica impedir objetivamente el artículo 40 (distribución de la renta personal y más equitativa) desde la política financiera del Estado, y en concreto, a través de la financiación autonómica, convertir la capacidad decisoria de los Presupuestos en papel mojado. 

 

             A  vez ¿qué podrían hacer las CCAA si unos Presupuestos Generales incumplen las premisas estatuidas?. ¿qué efectos podría conllevar eso sobre la estabilidad y seguridad jurídico-financiera del principal expediente de la economía del sector público (PPGGdE)?.

 

Este tipo de cláusulas son inconstitucionales las sostenga Matas para beneficiar su Comunidad Autónoma o las sostengan Mas y Zapatero, Maragall, Touriño o la Virgen de Fátima. Que la nomenclatura, las siglas y las simpatías políticas no les emborrache, la Comunidad Autónoma además de ser un sistema nefasto y carísimo de organización administrativa no es más que una Administración territorial más, y si se quiere ver como Nación (territorio, población y organización) están ustedes caminando desde el menosprecio a la ley, a la lógica, a la historia y a la CONSTITUCIÓN hacia 17 taifas económicas principadas en el pillaje y la asistematicidad, la heteronomía y la sumisión de los intereses de la mayoría a las pretensiones de las minorías políticas del nacionalismo: minorías compuestas por políticos y por su periferia gremial sostenida financieramente por los trabajadores y contribuyentes. Los ciudadanos son libres los políticos no, pero en España parece ser que hasta la prensa “centrista” nos dice que debemos someternos a los intereses de los partidos, partidos que se esconden detrás de yoes transcendentales, psicotismos bastardos y aldeanos, y que siendo los más condicionados por la Constitución son los que escupen día si día también sobre ella.

 

Y es que desde el nacionalismo y desde los clubes políticos se pretende, nada más y nada menos que, condicionar la actividad financiera del Estado, como si los recursos públicos estuvieran sólo al servicio de la Comunidad Autónoma, que no del interés general como dicta el 128 de la Constitución.  Npodrán ocultar por largo tiempo que se pretende:

 

1º. Generar por vías estatutarias una suerte de “impuestos financieros” o condicionantes interpresupuestarios entre presupuestos de distintas entidades territoriales. Presupuestos a distintos niveles  administrativos. Estos incumplen media Constitución y la otra media la hacen inviable.

2º. Obtener por medio del eufemismo absurdo e insolidario de “deuda histórica” cantidades adicionales de recurso financiero fuera la lógica unitaria del sistema financiero y presupuestario. Estas “deudas históricas” reconocidas a todas las haciendas autonómicas implicarán un nuevo impuesto al contribuyente, un impuesto que pesaría sobre los Presupuestos Generales del Estado, y que si fuera desigual entre Comunidades y estuviera estatutarizado en unas sí y en otras no implicaría un privilegio económico de libro, no así si viene sustentado en transferencias del Presupuesto General del Estado.

3º. Hacer pivotar todo el sistema financiero del Estado sobre las Haciendas Autonómicas, lo cual va en contra del artículo 31 (“un sistema fiscal” dice el artículo de marras, que no diecisiete sistemillas fiscales hechos a imagen y semejanza de la hierocracia territorial de turno)

4º. Provocar subidas impositivas o bien impedir sus bajadas. La insuficiencia objetiva de los recursos del Estado para asumir sus funciones constitucionales resulta palmaria; la ausencia de responsabilidades sobre la política de ingresos hará que las Comunidades Autónomas sigan siendo deficitarias ya que nadia controla sus gastos corrientes, sus retribuciones, su política subvencional, sus contratos o sus obras públicas.

5º. Crear distorsiones por efecto de la territorialización de la recaudación  de tributos que por su naturaleza no deberían ser territorializados, como resulta con el IVA y la política de ingresos sobre rentas.

6º. Arbitrar privilegios que incumplen sistemáticamente el artículo 14, 138.2 y 139 de la Constitución. Con el pretendido nivel de descentralización y con más del 65% del gasto público de las Comunidades Autónomas, es imposible:

        Que no haya discriminaciones en la igualdad de oportunidades.

        Que los Estatutos de Autonomía no implique privilegios económicos o sociales

        Que todos los españoles tengan los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio español.

 

A la vez no debemos olvidarnos del enorme coste consuntivo que supone todo el derroche de actividad política, administrativa, mediática y hasta de quien escribe, respecto de aquello que siendo constitucional, positivo, eficiente y necesario no hacemos simplemente porque esta generación de político decide ora sí ora también limpiarse las babas que segregan los ceros de la recudación tributaria con la Constitución.

 

 

Acabando;

El Estado pierde su músculo financiero y de competencia tanto en políticas de planificación física como sociales. El Sr. Solbes, tipo que ya se cargó económicamente España una vez vuelve a las andadas con su fifty-fifty. El "gurú" renuncia a ejercer una política de estabilización, redistribución, asignación equitativa y cualquier otra de algo que quiera llamarse Hacienda, y eso es un error que pagarán los contribuyentes, y los ciudadanos que le dan un poder sobredimensionado a las Comunidades Autónomas, y a la vez destruyen cualquier posibilidad de realizar una política económica, aún hoy la inmensa mayoría esté hipnotizada por los ceros de las cifras que "su" Comunidad Autónoma "ganará": simplemente capital público cambiando de manos, que es prueba ineludible del triunfo del particularismo y analfabetismo económico inoculado y profesado por décadas desde las política autonómica.  El Estado pasa a hipotecarse y a nosotros nos toca pagar.

En 2009, con un ritmo de inflación actual, con la aplicación del sistema financiero del fascismo estamental catalán a todas las CCAA, y con la pérdida escalonada de fondos europeos ... el paro, la escasa inversión exterior y el estancamiento de la construcción dejarán a España en crisis económica. Esperamos que el Ejecutivo en la fecha haya cambiado y haya alguien en el Ministerio de Economia y Hacienda que se preocupe más de los números de la economia que del número de escaños del Congreso. Vayan comprándose una corbata negra porque en esto no hay créditos Montilla que valgan. Si quiere usted forrarse ponga una fábrica de sogas en Tarifa y una de escaleras en Tánger. Y es que seguro que tras las reformas del fascismo estamental las castas políticas que lo componen sacarán tajada, pero ni un sólo contribuyente lo hará.

 

Es un tema de supervivencia del estado de derecho, de la democracia y del estado de bienestar, es un tema de supervivencia de la sociedad española y de su libertad y apogeo económico oponerse, derrotar y luego destruir sin medias tintas el fascismo estamental de la heteronomia fiscal y su autarquía nacionalista casi teocrática. Mientras un Estado moderno necesita "verdad, libertad y justicia", el Ejecutivo español les ofrece "manipulación, paz y favoritismos", pero nadie escarmienta en cabeza ajena, y tal vez ese rollo de la alianza de civilizaciones acabe por ser la metáfora perfecta de la negligencia histórica de este gobierno: algunos ya no sabemos desde que civilización suscribirá España, o su residuo institucional superviviente, semejante alianza.

 

EL ESTULTO DEL PARTIDO UNICO DE CATALUÑA

 

... de cómo alguien deja de ser lo que siempre será, haciendo como si nunca lo hubiera sido y prohibiendo el serlo a todos los que como él lo son o desearían no haberlo sido jamás.

ErasmodBelfast.

[Aviso al lector que se haya a punto de postrarse ante la ensayística filo- políticamente más incorrecta que pueda llegar a empapar sus españolistas sentidos a propósito del Estulto del territorio mítico; es el non plus ultra de mi despreciable poquedad, de mi altanera exaltación, de mi querencia montaraz, de mi cobarde astucia, de mi pérfida ansiedad, de mi embozada incompetencia, de mi críptica incoherencia, de mi zafiedad intelectual, de mi quijotesca temeridad ... O tal vez por ser todo ello, sin admitirse comparación con cualquier otro filosofastro de la escuela de Diógenes o intruso de indigente gratuidad, sé que quién haya de venir a aleccionar sobre las cosas importantes cuya docencia fue prohibida debe darse por satisfecho si el sol llega a darle en la cara por más mañanas a él, que caras iluminar con su magisterio ... es el arte sombrío de la cátedra de la disidencia, arte que exige la técnica de la anónima bellaquería, y por ello, en aprehensión de mi sayo furtivo, atuendo para la truhanería, les leo la cartilla al atajo de estultos del tinglado político catalán y la hueste esquizoide de Ferraz]

[conviene recordar que en a este escrito se ampara en la verdad, que no en la derogada libertad]

El transversal y sicalíptico catalanismo estatalista del PSC, CIU, ERC, y EU- "Home Rule" catalán o "partido único multicefálico" catalanista, validado por el PRISOE y sus variopintos Sultanatos, forman un frentepopulismo concupiscente y orgiástico que aspira a erigir a Barcelona en una metrópoli anexionista que gobierne el mediterráneo (no sólo español) y controle política y económicamente a una desposeída, fragmentada, asistemática, repudiada y despectivamente bautizada como "resto de España" con el resto de tribus del nacionalismo; estos restos han sido preventivamente agredidos por el Sultanato. Las nacioncillas ibéricas que osan ser gobernadas por la "rancia derecha" y renuncian al estulto satélite federal del PRISOE como desgestor de turno de los respectivos fueros míticos e históricos, son cribadas y boicoteadas por el frentepopular. Ahora el partido único catalán y la secta intracismática quieren gobernar España como si fueran los sóviets del padrecito de los pueblos a través del bisagrismo del partido único catalán en el Congreso, edulcorando la desleal, mendaz e impeditiva ambición estatalista del nacionalismo en normas jurídicas demasiado resbaladizas para servir por patenas, dado el exceso de vaselina constitucional. Es la obsesión congénita de la secta intracismática por practicar todas las desviaciones partitocráticas, desde el incesto político hasta el lenocinio frentepopulista, y sobre todo confundir el Gobierno con hacerle la oposición a la oposición. Y por si fuera poco, una vez obtengan el favor estadístico-propagandístico sobre el despieze catalán por medio de la prestidigitación del Gran Hermano mediático PRISA, O Rey de las telepantallas - elemento espiritual del PRISOE- y de las misas poéticas del triunviriato catalán, una vez hayan estabilizado el eje batasuno-peneuvista aislando al PP en Vitoria y marchando al son del Alberdi Eguna hacía Estella con la tabla de salvación apoteósica para los territorios míticos. En ello el bosque de los que antaño solían ser vascos, sacarán un clon estatutario de la conquista catalana en esos ya vasquísimos señoríos de su santos batzokis y montaran un festín cafeínico del que saldrán taquicárdicos a disciplinar refrendariamente el sistema político entero y la monarquía parlamentaria con la pretendida reforma de la constitucional cuna primogénita y su legado. Constitución Adicional y sus Satélites Soberanos. Trágala. Y es que Cataluña puede tener su Constitución, puede también instaurar la monarquía maragallufina. Estarán entonces listos y pestros para constitucionalizar los disparates imperantes en los delirios de los Reyezuelos ibéricos, y someternos a su congénita soberanía. Olvidarán una vez más que, aunque parezca difícil, más aristocrática que lo que ellos puedan llegar a ser es la naturaleza, como más hispánica será siempre la picaresca que cualquier democracia que lleguen a interpretar con ese histérico guión caribeño escrito a modo de poemario del partido único.

El partido único catalán multicefálico pretende, valiéndose del control total de los estados de opinión en su hinterland expansivo y por medio de la teledirección de la educación y de la secularización obliterativa en la mediocridad y de la doblez moral, (modelo que importa Zapatero al resto de España y que es pauta también en el País Vasco) cuajar sin remisión una xenofobia cultural irreversible y fundada en la segregación por norma, por personalidad y por destino subvencionando desde lo político su optimización como identidad colectiva sofisticando la mentira y el encanallamiento nacionalista como un ethos excluyente y decretado, reglamentado; filantropía segregacionista y geocéntrica exclusivamente requerida por las necesidades electorales y dialécticas del nacionalismo y formada por corrientes y contracorrientes de reiteración propagandística y su retroalimentación en posiciones contradictorias que se presenta como exaltación, como crispación; quieren consolidar con estos factores emotivistas y reactivos una identidad nacional, o más en concreto, una febril y enajenante intransigencia hecha liturgia y credo territorial, ideológica, patriotera y moral que argumente la catalonofobia [estigma litúrgico-eclesial en el PRISOE apropósito de lo sorda que le resulta la derecha] y justifique una pauta social de disociación y de jerarquía moral o genitiva que asegure la pauta homeostática y la felpuda endogamia de partido hecha mérito, prestigio y comodidad, hecha nobleza social; por ello en su solicita restitución histórica de soberanía siempre pedirá concesiones al poder político que sólo sirven para ampliar la hechura del poder concunspicente que consagra, que ya, en estas épocas, no se puede ni conllevar semejante refinamiento antidemocrático contrademocrático en lo formal.

Se capitanea la constitucionalización de la ruptura desde las obcecadas esferas partidistas, desde el nacionalismo político; lo hace ahora porque su propagandismo ha triunfado, ha aturdido a la sociedad civil que se muestra indulgente cuando se sacuden los cimientos del sistema y de la lógica con reacciones y recreaciones vibrióticas de emotividades colectivas. Ello se obtiene valiéndose de la masa teledirigida que utiliza el arsenal retórico politicista, orgullosamente bastida en un prestigio de su virtual ciudadanía, apaniaguada por una sujeción clientelar, moral u onírica según quién; una masa que se rinde en vasallajes financieros e industriales que colocan el privilegio e influencia política de su señor en su vanguardia estratégica, zapadores al pillaje cooptando mercenarios para subliminar una opinión pública narcotizada por los soliloquios de filateros profesionales de la ostentosa opacidad épica de las emotividades y demás huestes de la pugna psicoendomorfista, psicosomática y dialéctica del nacionalismo imperativo.
Se concretan mis juicios para explicar semejante teledirección:
A) Los medios de comunicación encanallados, sea por estatalizados o por serviles o por prisaicos, extraditan o cancelan el debate político acudiendo en defensa de los privilegios estamentales de la clase política profesionalizada; han demostrado (El Carmelo, 3% ...) que quieren ejercer de sepulcral aquelarre colegiado de barraganas dispuestas a callar, ocultar y censurar [ya sacarán tajada de extorsiones y pesebres: del rancho nacional-financiero] la realidad en defensa de su acaudalado mancebo. Sobre la puerta las ramas ... por ejemplo, están dispuestos a practicar sacrificios humanísticos, vudú de Estado, proferir un mal de ojo mediático y publicístico nada menos que a los medios de la Conferencia Episcopal, mientras obran como impúdicos cofrades de las armas mediáticas del terrorismo etarra: prototipo fascista perfecto de la parroquía de criminalidad intelectual y de censura irreversible de la teología de la salvación vasca, que es algo así como Prisciliano con metralletas a la visión política de Perpiñán, ciudad que según los fundamentos lingüísticos, históricos, emotivos y culturales la patria moral catalana también es Cataluña. Así les acepten el Estulto en París y se hagan ellos y los vascos comunidades autónomas de Francia; que tranquilidad se respiraría en las Cortes, dónde ya no haría tanta falta discutir el derecho de los políticos tanto como el de los ciudadanos.
B) Las masas han interiorizado una idolatría que procede de la aceptación de la servidumbre moral nacionalista, y han optimizado la justicia y mayor conveniencia del nacionalismo político geocéntrico. Hallamos aquí el elemento mágico o superstición de la mayor conveniencia de la decisión política nacionalista, y de la moralidad de toda decisión que lo sea. Los partidos han conseguido vaciar el campo de satisfacción política de conjunto, y han hipertrofiado el de la parte, barreteándolo del bien general. En la visión política nacionalista el fracaso del conjunto es el sumo beneficio de la parte. Así se articula la lógica del Estulto de Cataluña aún la propaganda con pretensiones hipnóticas lo nieguen.
Así el votante tal vez se crea que el nacionalismo es un pingüe negocio, una ganga, y tiende a considerar al nacionalismo disasociacionista como la mejor opción política inmediata, superando el escollo moral empático y análitico que exige la decantación de los poderes políticos y de la norma jurídica con efectos económicos y ultrajurídicos, sin la necesidad de buscar sistemáticamente a los vencidos en una teoría de juegos, y quedando sobrante en este debate las emotividades, victimizaciones y lingüismo que son las exclusivas razones del nacionalismo folklórico y sentimental, plañidero y cismático. Por ello todas las decisiones del nacionalismo se proyectan en un nivel de compensación, restitución o rehabilitación en la etapa de su doloroso y autoinferido delirio; sus pretensiones jurídicas pasan a estar basadas en la superior conveniencia y en la obtención de ventajas, sean ventajas comparativas económicas, privilegios jurídico-administrativos o "hechos diferenciales" [derechos históricos antidemocráticos e inconstitucionales previos al racionalismo, a las libertades y al Estado técnico o social] o las ambiciones de igualar, industrializar a las personas en perfiles política y culturalmente condicionados por efecto de potestades jurídico-administrativas de compulsión: ejemplo: la potestad de teledirección lingüística de la sociedad, del comercio o de la cultura. Todo ello es aceptado y hasta defendido dado el triunfo de la preformación nacionalista de las conciencias y en ello se amparan las huestes nacionalistas.
C) A pocos importa que la nacionalidad o habilidad o estatus del ciudadano se pretenda como vasallaje del súbdito territorial, cuya titularidad reclama el partido único catalán bastiendo en su carismática propiedad política sobre la sociedad estadísticamente usucapida, previamente encanallada y abstraída de su auténtica realidad y conveniencia por un delirio de autonegación sistemática: Cataluña es un pueblo en perpetua aurora que acepta el mensaje de que todo aquél que pazca o recaiga en los señoríos nacionalestatalistas de la providenciosa magnanimidad de su jefe de Estado será objeto de patrimonialización cultural, jurídica y fiscal de tipo psicótico, para someterle al proyecto político de un partido único, a una impostura ideológica y moral, y a la jurisdicción del oficializado censor intelectual y moral omnicomprensivo. Ello lo justificarán los agravios históricos que Rovira sea capaz de relatar en cuarenta minutos.
D) A pocos escandaliza que se pregone un estatalismo nacionalista estólidamente; que quiera dotarse a la estulticia profesional del nacionalismo del aparataje de Estado corrupto indispensable para imponer el Estado-patrimonio del partido único de marras. Nadie puede negar la falta total de voluntad del partido único catalán para abordar la empresa colectiva española desde la lealtad y desde la ley. Todos ven con claridad sus ciclópeos esfuerzos por lograr la disociación total de la realidad jurídica, social y económica catalana de la no catalana. Pero la consecución de la pretendida jibarización heteronómica del marco político-decisorio español no es vista con total acritud sino con pasmosa y leguleya aceptación. Especialmente desde el PRISOE. Ello hace que el partido único catalán tenga el campo franco en la cañada frentepopulista. Sabe que para lograr sus objetivos es preferible romper por 17 el invento, que en 3 o 4. Así saben que deben persistir en la ruptura sistemática del esquema y funcionalidad del sector público y de la economía pública minando la integración, la incorporación y la interdependencia, negando las teorías hacendísticas modernas e impidiendo sus funciones técnicas, legalizando una erogación frenética y en cascada del ordenamiento jurídico, arbitrando el desmontaje colusivo de la Constitución económica española y de su Estado social o técnico, impulsado por una furibunda aversión del contenido, ya no hablemos del éxito del proyecto conjunto, multiplicando la burocracia, imponiendo la pérdida de eficiencia o directamente la territorialización de toda política; reclama potestades para preformar a los individuos en la completa dependencia política en lo intelectual, o por la dependencia institucional en lo material y económico, y afirma que sus razones son que por traumas inferidos por la pérfida derecha tecnocrática corrupta castiza y católica a lo largo de la historia, tiene la imperiosa necesidad de enjaular las conciencias en el culto a la lengua y al terruño, valiéndose de la educación, de los derechos fundamentales, utilizando la lengua como instrumento arrojadizo, cimentando los resortes de control social y económico sin garantía extrautonómica, patrimonializando juzgados y tribunales, ... quieren obrar legalizando el pillaje institucional y el conflicto bilateral políticamente legitimado, quieren montar una “sirga tridimensional” a lo largo y ancho de sus instituciones; legalizando la impunidad, y por supuesto desposeer fuerzas políticas o leyes democráticas, fuera del partido único, de los atributos de dignidad y legitimidad bastante como para tener derecho a decir o regular nada en el conjunto de la sociedad política española: el ideal de fuerzas reaccionarias enemigas hoy recuperadas en el banco de la oposición culpables y albaceas del relicto histórico de la ignominia sobre el pueblo catalán, y ya de paso sobre las demás endemias de la pandemia del nacionalismo. Es la dialéctica de la venganza histórica y del desagravio que reclama el botín inmobiliario, la caldera, la pensión y las llaves del coche. Mal sofrida, diuen en mallorquí.
E) Otro factor, que tampoco extraña a nadie y que demuestra cuan turbador es el delirio estatalista catalán, es que la anexión como "derecho histórico" o por "vínculo cultural" de Baleares y Valencia. Esto pretende hacerse hueco en la norma jurídica a través del Estatut, en un estilo de la Euskal Herría de ETA y del PNV/EA sobre Navarra. Así de turbador es el delirio anexionista catalán que previa negación de la Constitución, de la ley y del Estado de Derecho en Cataluña como fundamentos del poder, del derecho y de la dominación legítima, después de arrogarse falsariamente legitimidades inaprensibles sobre animosidades y emotividades víricas que pretenden identificar a buena parte de la sociedad española y sus interés objetivos y generales como secundarios y disponibles, quieren vertebrar su xenofobia cultural y política a lo largo y ancho del Mediterráneo. Quieren seguir gobernando España entera previa estigmatización, censura y boicot de los que se oponen a un gobierno heteronómico de Cataluña sobre el resto, y extensivo sobre Valencia y Baleares de tipo cultural y mediático fundamentalmente. En fin, asunto que bien merece llamar a un loquero- jurista que esté lo suficientemente prevenido en lo que se va ha encontrar al hacerse una ronda con sus camisas de fuerza, ansiolíticos y una foto del Rey por muchos despachos de la Generalitat.

Este retorcido proceso de inoculación de la demencia colectiva ha llevado décadas: el puyolato, arcadia carismático-corruptora de una patriciado homesostático de arrebatacapas, extorsionador legalizado y atendido como políticamente correcto: llamada por lustros la patente de corso nacionalista "estabilidad parlamentaria"; época en la que mediante el bombardeo con risibles películas historicistas que se ventilan en lo político apelando a la virtud histórica oprimida, y la pureza moral y cultural incompatible, al mayor rigor y eficiencia de "lo propio" con lo "no propio o impuesto", se consigue ablandecer al personal, se le extorsiona y se saca tajada “por Cataluña”; mientras, entre “la canalla”, se institucionaliza la segregación intelectual en lo civil desde el voluntarismo político del society making, esencialmente propagandístico y apaniaguado, circundante al victimismo y a la lengua, y a un objetivo futuro de conquistar políticamente la victoria sobre el invasor y gran culpable identificado con el "mesetario", "franquista" ... en definitiva un monstruo subcontradado para que la teológica virtud geocéntrica o parámetro de xenofobia no languidezca por falta de adversario. Un gran coco moral que viene de la meseta a comerse Cataluña. Hasta las vallas de Osborne fueron vaporizadas por miedo al coco en un alarde de fetichismo iconoclasta; antes que el boicot al cava hubo un exterminio de esos inertes agentes vitivinícolas sin afiliar a la Seguridad Social, de la enseñanza en castellano, del funcionario no alineado y de la asociación disidente que afirma sin tapujos cuan estulto es el nacionalismo del partido único catalán; el nacionalismo no pudo pasar a ahí. Ahora no, ahora quieren implantar la doctrina Rovira.
La herencia moral del puyolato es un estado anímico más que una posición dialéctica, y es de estricto origen político y mediático. Es puro encanallamiento y corrupción. Se ha disociado ética e identitariamente a la sociedad catalana de su realidad en un culto etnocéntrico y totalitario, enfocados sus diezmos a favor del partido único. Es una patrimonialización partidista del terruño. El propagandismo tremendista de corte victimista se ha impuesto al debate sobre la eficiencia económica y sobre la excelencia cultural. Tanto los medios, como las masas, como las castas dirigentes catalanas han dado carta de naturaleza a esta pérdida insalvable de óptica positiva y constructiva y se han convertido en el principal elemento perturbador para su propio futuro.
Y con esa herencia del puyolato hay intención de erigir un imperialismo, una metrópoli, y una iusfilosofía, economía y política colonial, que rija sobre una sociedad sometida a la política kulkurkampfista del partido único si es que no existe ya; lo más grave es que dan patente de legitimidad a ese politicismo de ingeniería social y por ello se acicalan alegando que su propio motor ideológico tendente a constituir un Estado-patrimonio circudante a la lengua no es peor que otros que pudieran existir, u otras legitimidades que debieran arbitrarse y sostenerse.

Quieren ocultar que se obra destruyendo la vertebración presente, la Constitución, última materialización del ideal de unión hispánica milenaria: marco verdadero y viable de unión jurídica y económica de los ciudadanos no sólo de las tierras baleares, catalanas y valencianas, que lleva acumulando esfuerzos para lograr una integración, interdependencia, equilibrio, fraternidad, paz, armonia y justicia desde las teseras de hospitalidad, y adecuándose en cada época a las técnicas y necesidades del momento, que no a las febriles ambiciones mesiánicas de sus dirigentes. ¿Por qué habríamos de destruir la vertebración presente, y la dinámica y fondo práctico de esta realidad política, de esta empresa colectiva llamada España, para crear una antiliberal, totalitaria y heteronómica organización de acuerdo con los intereses y obscenas entelequias morales del descreído y antiespañol partido único catalán, y de sus gurus del estatalismo dirigista y del frentepopulismo de Ferraz?. Esta es la pregunta que hay que contestar.

Podemos extraer una serie de mensajes derivadas del fenómeno estratégico del partido único y de la secta intracismática:

• La España vertebrada, cerebral y hábil, aún partitocrática y corrupta, es presentada como un fascismo nostálgico. Pero, hipotecar el mejor Estado de Derecho de toda la historia del país más viejo del continente es propio de progresistas implorando justicia cultural. En puridad estos "incomprendidos nacionalistas" tienen la diáfana pretensión de monopolizar la partitocracia - frentepopulismo - y demoler los fundamentos de la responsabilidad y arbitrarse la total impunidad sobre su total gobierno territorial. Algo así como la Confederación Asimétrica de Sultanato Partitocráticos de la Peninsula Ibérica. 17 cuevas de piratas + vaya usted a saber cuantas infantas.
• Zapatero ha abierto la puerta. El PRISOE en definitiva también conoce de parámetros de organización y formación sectaria, y forma parte inescindible del partido único catalán. Quiere asegurarse la reelección hipotecando el Estado, arrinconando bloques sociales y llevando al país a la ruptura como única salida a la restitución de la equivalencia entre los poderes de las comunidades autónomas. Su mensaje es diáfano Zapatero entrega el Estado al nacionalismo para que el PP no pueda ni olerlo.
• La clase política nacional-socialista fomenta la oficialización y optimización imponible del parámetro patriótico de que se trate asentado sobre fundamentos hispanofóbicos, y legitima la vaporización de todo lo clasificado como "no propio", de todo lo español por ende, en un proceso planeado y sistemático desplegado desde las esferas partidistas, que pretende la exclusión política y la maleabilidad de las masas en el horno filonacionalista. Hasta Zapatero declara creer en la nación catalana y rehuye reconocer más contenido que teorético en la española.
• El lingüismo es un propagandismo político nacionalista que instrumenta el idioma o el agravio historicista como Dios justificador de cualquier imbecilidad política de corte discriminatorio o preferencial, es la falacia que justifica la politización educativa y cultural resumida en esa mendacidad social anexionista llamada Paisos Catalans. Al respecto, aquí, en Mallorca, algunos han demostrado que el partido único catalán ha preguntado aquello que niega haber preguntado; y que en cambio, no ha preguntado, y ni siquiera hubiese podido preguntar aquello que dice haber preguntado. Pero el protofascismo anexionista, contestando exclusivamente las preguntas que le interesa contestar, y presentando la lengua, la identidad o el deseo como fundamento total, como teocracia salvífica, aspira a regir el mediterráneo.
• Parten de la necesidad de identificar similar idiocia a la suya en la contraparte, así llamándoles franquistas, o directamente epifenómenos de Milosevic, talibanes intérpretes de la Sharia ... o la madre que los juzgó, caricaturizan el debate llevándolo a la provocación y al esperpento folklórico-tabernario e incivil. Cuando uno obra contra algo, suele recurrir a buscar en la contraparte un comportamiento similar al que él en ese momento quiere tomar y resulta inadecuado, suele buscar en la hemeroteca los deslices análogos: nada nuevo bajo el sol, ni en el diván freudiano.

La jibarización crónica del tejido social en Cataluña tiene los siguientes vectores:

• Por medio de la estigmatización de lo no propio, alegando el arrinconamiento de lo "propio" en el terreno cultural, y político por medio del neo-lenguaje político y de la tiranización de las masas con supercherías contagiosas y arrojadizas de tipo victimista y maniqueo, previa disposición a entretenerla con crítica histórico-politicista que no pretende explicar el pasado tanto como proyectar al futuro las debidas venganzas, traumas que justifiquen no sé qué barbaridades contra los "españolistas y mesetarios", o más en concreto dirigiendo sus fobias contra la organización del Estado;
• Desde el control de los estados de opinión por el nacional-mediatismo [última expresión del nacional-sindicalismo], a través del adoctrinamiento fundamentalista sobre esa iracundia que pretende presentarse por patriotismo o ideologia de una capital y sus afueras, a lo sumo de un acervo idiomático mal entendido ... esos vectores son un fundamentalismo que convertido en encanallamiento cultural imponible, en escuela política e intelectual de un credo político, el nacionalismo político: religión e Iglesia: acaba por operar como partido único.
• Quedan sólo por preformar, obteniendo con ello réditos políticos, 1. las implicaciones propagandistas que distingan a sus agentes, ya que la ética ideológica del conjunto "teosófico" del nacionalismo, la visión moral de martirio, la voluntad de inculcar una ética disasociacionista y destructiva que deben destilar su clase política - o escuela de actores- en los actos y proyectos, provocaciones y menosprecios, agravios y discrecionalidades, son una tecnificación pretendida como inquietud o "espíritu del pueblo", 2. un ethos oficial e imponible, que pueda domesticado por el partido y presentado como la misma esencia del pueblo. Es la institucionalización de la imposición identitaria. Es una contra-secularización del poder en entorno al fetiche territorial o lingüístico o de emancipación política con derecho al pillaje sobre las conciencias y el futuro.

Así se explica como el catalanismo ha optimizado en su política y en su conveniencia ese comportamiento cobarde de autonegación de su indiscutible hispanidad a base de llorar a pulmón batiente y por décadas emotividades y existencialismos que sólo existen en su ingratitud e intransigencia intelectual nacionalista. Sus complejos sólo le permiten conocer los estados de autovictimización y triunfo sobre el enemigo clasificado; de ahí que ni viéndose con peso e importancia política en España sus elites dejan de ser anti-españolas. Rezuman un destilado desprecio por aquellos que no les reconocen por lo que son (si morenos, altos o catalanes) sino por lo que hacen. Pero han llegado a creerse sus falacías, e incluso han logrado subliminarse hasta alcanzar presuntuosos su codiciada altura de los tiempos y hacer de sus delirios ley, (contra-ley más bien, al pretender la cronificación de la discordia y meternos en un callejón sin salida por medio de un vuelco constitucional antidemocrático que hunde el sistema económico, la legalidad y la seguridad jurídica). Así justicieros históricos de su desdicha quieren ser la carga de todas las épocas. Y es que poco importan los papeles si han perdido el alma, si se ha perdido el juicio. Nada puede hacerse con ellos si su destino salvífico implica la ruina española, y su amortización en una reunión de 17 políticos frentepopulistas, y una Corona amarilla mediatizada como colofón promulgador de un trágala de tracto sucesivo y de autonegación sistemática de la función y dinámica actualmente necesaria en cualquier cosa que se quiera llamar honestamente Estado social, democrático de Derecho.

A estas alturas nadie puede negar que se retuerce poseído el PRISOE en el altisonante modo nacionalista; padece una severa apoplejía moral al pretender la obliteración de la opinión pública para lograr indocumentación perfecta, fomentando y hasta exigiendo con dinero del contribuyente el silencio de los corderos o la asociacón ciega a la entidad carismática para la consecución de los destinos íntimos y salvíficos de Rovira, y claro, sin olvidarse de lo tributario y de su servidumbre; de ello depende que pueda seguir engañando a muchos millones de ciudadanos directamente perjudicados por las decisiones de la Moncloa. El PRISOE hace de espejito mágico en el que nace el narcisismo brutal de la clase política catalana, y su partido único estatalista; el espejito habla de la hechura de su poder, que alcanza la plenitud antidemocrática en su alevosa actitud frentepopulista y destructiva al pretender no más que un chiringuito totalitario y con poderes concentrados estatales y hasta supraestatales en una región, y aplicando a la tentativa de golpe de Estado del partido único catalán un poco de aguarrás y vaselina quiere presentar ante los españoles su talante controlador de la perfidia nacionalista, cuando son más bien sus instigadores, valedores y legisladores … siempre que ello les permita arrojarle algo a la cara de la derecha. Habrá que ver la configuración última aceptada por el PRISOE como constitucional del pretendido Sultanato catalán.
Pero llevan décadas en su secta intracismática - PRISOE- enterrando a Madison, Jefferson y Montesquieu y han ganado los "grandes pensadores y estadistas" Maragall y Guerra, y a su transversal expensa Zapatero. Están interesados en persistir en la provocación, el conflicto, la ruptura y afirmar la ineficacia y reinvindicar el derecho a la mediocridad, su derecho a autodeterminarse sobre el Estado de derecho, sobre los demás perdiéndoles el respeto, engañándoles y expropiándoles el porvenir y la democracia. El deseo político no ampara la negligencia y la inconveniencia práctica, el pillaje y la causación consciente de daños a la sociedad y a su integración en mayores ámbitos sociales, la democracia no se manifiesta traduciendo costes reales para el ciudadano los triunfos amparados en la hechura de la entidad política de que se trate. Y es el que el nacionalista al pesebre le llama patria y aprende a disculparse si gasta hábitos propios de intrusos culturales en su oasis cultural geocéntrico. Desea controlar a los intrusos que deben ser iniciados en el culto al terruño y su acervo convencionalizado y politizado convenientemente: la depuración del charnego, del forastero, del maketo. El PRISOE se ha sumado al frente nacionalista. Y es que realmente la pluralidad no se concibe en el nacionalismo, se reconoce una simple fragmentación del espectro sociológico que dependerá del éxito de la propaganda forzosamente nacionalista: cualquier mensaje debe ser en jerga nacionalista o no tendrá futuro político en las sociedades que comulgan en los ritos políticos de este pelaje. De ahí que la competitividad entre el estamento político demagógico-nacionalista en la formación de su halo mystagógico para conquistar a la horda nacionalista, allí donde exista fabricada a base de décadas de reiteración obliterativa en la pretendida opresión cultural y política y económica, se centra en su oficio institucional para boicotear y extorsionar a toda España. Dentro del PRISOE entre sus políticos se extorsionaran para sacar privilegios para su Sultanato territorial: los españoles pagamos los Sultanatos socialistas y el pillaje nacionalista. España no quiere ser participada por libres y valientes sino por reyezuelos, tal es así que republicanos, antiespañoles y hasta los liberales prefieren cambiar la Constitución para que se reine más democráticamente, pero quieren aprovechar el trance para que gobiernen reyezuelos en Sultanatos blindados y homesostáticamente heredados en la digital providencia del partido único territorial. Pero claro esto no es más que demagogia, una caricaturización, que será consensuada en la acidez de quien se niega a jugarse el pan con semejante cuadrilla de tahúres (a la inversión extranjera y a la competitividad de la oferta interna me remito).

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